sábado, 20 de octubre de 2012

REMODELAN LA PLAZA MÁS ANTIGUA DE COLEGIALES


La plaza Juan José Paso es uno de lose espacios verdes más grandes que posee el barrio. También es el más antiguo: su creación oficial data de 1959, por lo tanto, varias generación de vecinos seguramente recorrieron sus caminos y se regocijaron con su bello paisaje.
En orden de antigüedad lo siguen la plaza Portugal (1966), San Miguel de Garicoits (1981) y Mafalda (1995).
Desde hace unos cuantos días, su aspecto es por demás desprolijo, ya que en los juegos, sobre todo, se están realizando refacciones y hoy por hoy, los mismos se encuentran inhabilitados. Además, la plaza sufrió en carne propia el maltrato de quienes poco les importa el cuidado de los espacios verdes. Habida cuenta de ello, al pasear por sus senderos son elocuentes algunos signos de maltrato que, no obstante, no alcanzan a oscurecer el grado de belleza del lugar.
El monumento central, en alguna época también estaba muy deteriorado. En consecuencia, como sucedió con tantos otros sitios, fue rodeado con una reja que no ayudó conservar lo agradable del paisaje, aunque sí fue fundamental para frenar a los inadaptados.
La plaza está ubicada en el flanco norte del barrio. Limita con el paredón del ferrocarril y con la calle Moldes en sus lados de mayor longitud, con Virrey Olaguer por la parte Oeste y con los fondos de un  colegio primario en el sector Este.




















PINTARON EL FRENTE DEL COLEGIO

Mientras ayer publicábamos una nota repudiando las desagradables pintadas, las inscripciones en el frente del O'Higgins quedaban tapadas por el gran trabajo de su alumnos
Aquí te mostramos algunas imágenes. ¡Felicitaciones!







jueves, 18 de octubre de 2012

LAS PAREDES HABLAN

 Una nueva entrega de esta sección destinada a reflejar las contradicciones del barrio en función de sus pintadas.
ESTO SI
Una auténtica obra de arte embellece todo el frente de esta casa de Martínez y Maure. Sobre la puerta, un letrero de "electricista" indica que allí los vecinos pueden ir a consultar ante inconvenientes hogareños de este tipo, en tanto la leyenda de abajo, parece consignar los datos del autor del excelente trabajo.


ESTO NO
Los piratas de aerosol no respetaron ni la escuela primaria Bernardo O'Higgins, de Lacroze y Zapiola. Las diferentes leyendas que fueron pintando a lo largo de quién sabe cuántas semanas, afearon totalmente el frente de este tradicional establecimiento de Colegiales.

martes, 16 de octubre de 2012

¿NO HAY DOS SIN TRES?

Alvarez Thomas y Lacroze. 
Hace unos veinte años, había una farmacia. Diez años atrás, se instaló una cadena de peluquerías Paulino Acosta. Desde hace varios meses, la esquina está en obra y los rumores de que llegaría una sucursal de Mac Donalds  son cada vez más fuertes. En caso de que así sea, sería el tercer local de la M dorada en el barrio. Los dos restantes, están estratégicamente ubicados en los límites de Colegiales, al igual que el que se agregaría a la lista. 
 Elcano y Superí.
Llegó en 1998 para quedarse. Es relativamente chico pero tuvo bastante éxito en la zona.
Cabildo y Olleros.
Es el más grande (con automac incluido) y el más antiguo de Colegiales, pues se instaló en las años 90.

El plano de Colegiales y los puntos azules graficando la ubicación de los tres Macs (en caso de que lo de Alvarez Thomas y Lacroze, sea efectivamente uno de ellos). Los tres están en puntos limítrofes del barrio.

lunes, 15 de octubre de 2012

LOS COLECTIVOS DE COLEGIALES

HOY: LÍNEA 168

Con este nota inauguramos una nueva sección, basada en los colectivos que recorren las calles de nuesyro barrio. Empezamos por la línea 168, que, quizás contrastando con el paúpérrimo servicio del 42 o el 63, es una de las más aceptables del barrio.
* Tiene dos recorridos:
* Uno, el cartel "Colegiales", cuando viene de Belgrano va por Zapiola y en vez de doblar por Lacroze a la derecha, continúa hasta Matienzo, donde gira hasta tomar Conde; luego entra por Santos Dumont hasta llegar a Alvarez Thomas -su trayecto se junta allí con el del 168 que había doblado por Lacroze-, arteria por la cual abandona en barrio rumbo a Palermo.
*  El otro recorrido el tradicional hace Elcano-Zapiola-Lacroze-Martínez-Teodoro García-Alvarez Thomas. Se trata del trayecto original, pues el del cartel "Colegiales" (antes denominado "Monoblock Colegiales") fue instaurado recién en la década del 90.
* Hay una curiosidad que seguramente muy pocas líneas capitalinas tienen. En el caso del 168, en la cuadra de Lacroze entre Zapiola y Freire, se da que dos recorridos contrarios van (sólo en esa cuadra) en el mismo sentido. Sucede cuando el mencionado trayecto tradicional, se junta con el 168 (cartel "Colegiales") que viene desde Palermo, y hace Conesa-Lacroze-Freire antes de dirigirse hacia Elcano e ingresar a Belgrano.
Mediante esta foto, documentamos el paso del 168 por la cuadra en cuestión.

* Algunos desprevenidos, confunden el 168 con el 90, que pasa por Alvarez Thomas pero a pesar de tener el mismo aspecto -ya que fue absorbida por la 168 muchos años atrás- no tiene nada que ver con el camino trazado por la línea de la que nos ocupamos en esta nota.

sábado, 13 de octubre de 2012

CHAU MUEBLES ANTIGUOS, BIENVENIDOS AL BRUNCH


Hace dos años, no había ninguna cafetería sino un local de compra-venta de muebles. Pero en septiembre de 2010, tres muchachos con un sueño en común, decidieron que era hora de innovar. Entonces, nació Amalfi en la esquina de Alvarez Thomas y Concepción Arenal. ¿Qué es Amalfi? Como primera medida, se trata de la conocida marca de alfajores, siendo el local en cuestión, una franquicia de las pocas que la firma otorgó en Capital Federal.
Diego Campana,  uno de los dueños, le contó a La Voz de Colegiales: "Somos tres amigos. De mi parte, hacía bastante tiempo que andaba con ganas de poner un bar. Después, estaba Ariel Dychter, que es el que tenía el negocio de antigüedades en este lugar, y también estaba con intenciones de cambiar de rubro. Junto con Gabriel Lettieri, el tercero de los socios, nos juntamos y abrimos Amalfi".
El bar está ubicado en un punto estratégico: justo enfrente al Mercado de Pulgas. "Los fines de semana se trabaja muy bien gracias a eso, aunque los otros días también hay una actividad importante porque viene la gente de las productoras y los empleados de la Algodonera", apunta Campana, en referencia a la gigantesca fábrica tan tradicional en el barrio. 
Cuando el bar ya estaba funcionando, el Mercado de Pulgas, en su ubicación actual, aún no había abierto sus puertas. Según Campana, "hubo que esperar unos tres o cuatro meses hasta que se produjo la apertura. Luego, la cosa fue mejorando y la verdad que hoy no podemos quejarnos con respecto al movimiento que hay".
Otro motivo de optimismo para los asociados, es que tienen entendido que en poco tiempo "van a poner un estacionamiento al lado de Mercado, así que quizás haya algo más de más laburo". 
De todas formas, este ex jugador de fútbol de salón (actuó en la Selección Nacional y diez años en Italia) de 38 años, confiesa que de vuelta están con ganas de probar algunos cambios: "Si bien ofrecemos algunos platos más allá de lo que es estríctamente cafetería, estamos estudiando la posibilidad de tirarnos para el lado gastronómico con mayor intensidad, en el transcurso de las próximas semanas se verá..." Señal de lo comentado por Campana, es que ahora en el lugar se está haciendo gran hincapié en el "brunch", mezcla de desayuno y almuerzo que posée cada vez mayor aceptación entre quienes frecuentan esta zona de Buenos Aires.
Con relación a la inseguridad, el entrevistado explica que "el barrio es tranquilo en líneas generales, pero nadie está exento de tener problemas. Nosotros, por ejemplo, tuvimos que pedir la colaboración de la policía porque un par de veces, por la noche, nos forzaron los candados. Además sufrimos un robo". 
En esta época del año donde el calorcito empieza a tomar un rol protagónico, Amalfi cuenta con mesas para sentarse en la vereda. Adentro, también predomina el confort en función de un salón de buena capacidad y un par de plasmas que usualmente devuelven imágenes deportivas.
Como todo negocio, la cafetería tiene su clientes "de fierro", entre los cuales se encuentran varios famosos. "Yo no estoy tan al tanto de los nombres, pero te puedo decir que viene Rodrigo De la Serna, Nico Vázquez, Pepe Cantero, el Vasquito de Campeones...", desliza, en alusión al actor Carlos Belloso. 
Habitante de Caballito, Diego concluye con esta opinión: "A Colegiales tanto no lo conocía pero desde que trabajo acá, comprobé que es una muy linda zona". 

AYER. La casa de antigüedades que funcionaba hasta mediados de 2010 en Alvarez Thomas y Concepción Arenal. 

HOY. La renovación de la clásica esquina, como símbolo de la permanente transformación del barrio.

 MÁS IMÁGENES DE "AMALFI" 








jueves, 11 de octubre de 2012

SE QUEMÓ UN AUTO Y DERRITIÓ LA PERSIANA DE UNA CASA

Para aquellos que esta mañana pasaron por Teodoro García al 2900  el hecho no pasó inadvertido. De lado de la vereda par, todavía había rastros de un auto que pocas horas atrás se había prendido fuego, y que quedó en el estado que vemos en las fotos.
Pero lo más insólito es que las llamas fueron tan grandes que derritieron las persianas de la casa que se encuentra a la altura del vehículo siniestrado. 
Hasta esta noche todavía se hallaba en el lugar un agente de policía, a la espera de que los restos del auto fueran retirados por el seguro.
Aparentemente, según comentaron los vecinos, el hecho fue accidental.

ASÍ QUEDÓ EL AUTO


 Y ASÍ LA VENTANA...


lunes, 8 de octubre de 2012

"ESTOY UN POCO PREOCUPADO POR EL FUTURO"

Luis Cofiño, dueño del legendario Bar Conde

Hay un encanto difícil de describir en este bar de Conde y Lacroze. Que parece como que el tiempo no transcurre igual que en el exterior, ya no es ninguna novedad. Pero hay algo más…
Su propietario, Luis Cofiño, lleva nada menos que 46 años a cargo de esta verdadera reliquia del barrio. Pero sería caer en un grave error, pensar que el bar existe desde ese ya lejano 1966, ya que su creación data de ¡1902!
Don Luis resume la historia de esta manera: “Por el 1900 esta era una zona de quintas. Recién empieza a edificarse a partir de la necesidad de hacer calles transversales entre Corrientes y Cabildo. Y esta es una de las primeras construcciones. Siempre fue un bar. No hubo otra cosa en este sitio. Al principio era como esos viejos bares-almacenes que tanto había y con el correr del tiempo desaparecieron. Después fue cambiando hasta ser lo que es hoy”.
Cuando don Luis pronuncia esta última frase, uno levanta la vista, esperando hallar esa modernidad a la que hace alusión nuestro entrevistado. Pero, con alivio, se da cuenta que no hay tal señal de evolución. Apenas, un “agiornamiento” indispensable para no caer en ese aburguesamiento tan peligroso.
La historia personal de Cofiño también amerita una reseña. “Nací en Asturias, España. Siendo muy joven, vine a vivir a la Argentina, en 1960. Primero fui empleado, un tiempo después abrimos un bar en Lavalle y Esmeralda, con otros muchachos” Seis años después de pisar suelo argentino, los caminos de don Luis y la mítica esquina de Colegiales se cruzaron para unirse hasta nuestros días. Y ya pasaron 46 años…
“¿Cómo fue? Yo vivía en Lanús –apunta Luis- y surgió la posibilidad de alquilar este local, junto con un tío. Así lo hicimos. Mal no nos habrá ido, porque todavía estoy acá”.
El bar tiene su clientela fija: parroquianos enamorados de un ambiente espacioso, que invita a permanecer horas enteras, ya sea estudiando para la facultad, leyendo un libro o charlando con amigos. También hay un par de televisores (nada de plasmas exagerados en pulgadas) a los que casi no se les presta atención. Aquí, el atractivo principal no es lo multimediático sino el clima familiar y algunas exquisiteces gastronómicas, como el sándwich de pan francés, crudo, queso y manteca, un café con leche con medialunas o los aperitivos tipo Cinzano o Campari con picadita.
Por allí también anda un gato, queriéndose hacerse amigo de los visitantes. Pasea entre las mesas y a nadie parece molestarle su insistencia. En el lugar nadie tiene apuro. En su sereno paso al atender, queda claro que don Luis, tampoco. Y mucho menos apuro tienen los dueños de la esquina, en vender la propiedad, a pesar de las propuestas que, dice Cofiño, llegan a cada rato. “En Colegiales sucede que los viejos se van muriendo y los hijos se tientan con las ofertas que les acercan los que quieren construir. Pero esta gente es excelente, no les importa vender. La familia es dueña de la esquina desde principios del siglo pasado. Y no sólo de este bar, también de las propiedades que están al lado. Yo nunca tuve un problema con ellos, en las peores épocas del país me han sabido aguantar”.
Cofiño, casado y padre de tres hijos, vincula esta opinión con lo que piensa de la situación actual de la Argentina. “Me preocupa cómo está la cosa, más que nada por los chicos, por el futuro. No me gusta cómo se maneja este gobierno. Hay mucha soberbia en la presidenta”, reflexiona el comerciante. Con respecto a la inseguridad en el barrio, explica que fueron varias las veces que robaron en el local, si bien, reconoce,  “hace ya un tiempito que no pasa nada”. El episodio más grave a nivel violencia, le tocó padecerlo en plena crisis de 2001. Para graficarlo, se señala el pecho: “Tengo abierto de acá hasta acá”, dice, trazando una imaginaria línea recta con sus dedos. Fue de una vez que entraron, le dispararon y debieron operarlo de urgencia. “La pasé muy mal”, remata.
Más de una década después, don Luis está intacto. Al igual que el legendario Bar Conde, el templo que abrió sus puertas a principios del siglo pasado, y que más de cien años más tarde, conserva su asombrosa vigencia.

IMÁGENES DE UN BAR DE LEYENDA