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sábado, 6 de septiembre de 2014

SEGUN PASAN LOS AÑOS


Hoy: Dorrego y Alvarez Thomas
1997. Este deterioro era el que caracterizaba la fachada del Mercado de las Pulgas previamente a las refacciones.

 2008. En aquel año el Mercado fue desalojado y los puesteros se mudaron temporariamente al predio de al lado.
2014. En 2011 fue reinaugurado el gigantesco galpón, luego de las remodelaciones. Hoy, así se ve el frente.  

sábado, 7 de septiembre de 2013

ILUMINADOS ... por «Mirna y Marcelo»


En el local número 50 del Mercado, Mirna y Ricardo llevan adelante un emprendimiento que a punto está de cumplir 20 años. Su nombre es, justamente, «Mirna y Ricardo», y se trata de un negocio dedicado a la iluminación y el diseño y fabricación de pantallas. Mirna, en su diálogo con La Voz de Colegiales, nos dejó estas frases y opiniones.
«Originalmente, lo que hacíamos era restaurar marcos y vender cristalería. Unos años después me trajeron un par de arañas para restaurar y comenzamos a dejar de lado la cristalería. Al mudarnos al M2 (N. de la R: el predio vecinos en el que los puesteros se establecieron provisoriamente entre 2006 y 2011), nos fuimos metiendo de lleno en el diseño y fabricación de pantallas».
«Este barrio me gusta pero lamentablemente vivo lejos. Soy de Valentín Alsina, partido de Lanús. Todos los días vengo en dos colectivos hasta el Mercado. Primero el 160 hasta Corrientes y Gascón y de ahí el 168. Son un par de horas de viaje. Pero no me quejo porque me gusta mucho lo que hago, soy una apasionada de esto». 
«En Lanús está nuestro taller. Ahí nos encargamos del trabajo que el público no ve: la producción, la fundición de bronce, el baño sobre metal, coser,  encintar... El diseño de las lámparas intento hacerlo en base a la creatividad propia. Me encanta la etapa de ponerme a crear. También copio modelos viejos o los que, por ejemplo, observo en revistas especializadas».
«En el Mercado somos unos cuantos los que nos dedicamos al mismo rubro. Antes eran dos o tres los locales de iluminación. Hoy son como veinte. No voy a negar que hay bastante competencia, pero si ésta estimula el crecimiento, es positiva. Por mi parte, los diseños son muy personales, no copio lo que veo en los negocios de los colegas. Y mal resultado no da. Todo lo contrario: así logramos armar una clientela de años, que está muy contenta con nosotros».
«La prueba de que hay gente que valora mucho lo que uno le puede llegar a ofrecer como fruto de ese amor por el oficio, es que vienen clientes de muchos lados. Quizás parezca increíble, pero existe una familia en Tucumán nos elige a pesar de la distancia. En nuestro caso se da muchísimo el boca a boca. Es fundamental, y eso fue lo que sucedió con esta familia: un día, de casualidad, cayó una persona y se llevó para su provincia algo que le gustó mucho. Nos fue recomendando y con el tiempo, empezaron a aparecer la madre, la abuela, una tía... Los que vienen una vez suelen volver porque se quedan satisfechos y valoran el esfuerzo que hacemos para cumplir con el cliente. Ese es uno de los grandes secretos de todo negocio».








lunes, 22 de julio de 2013

PEQUEÑAS HISTORIAS EN EL MERCADO DE LAS PULGAS

Aproximadamente 150 puestos tiene el Mercado de las Pulgas. Uno de ellos, es el de Rita y Miguel, un matrimonio que se estableció hace 17 años en el predio del viejo Mercado de Dorrego, y con el mismo entusiasmo, continúa ofreciendo sus artículos a los coleccionistas que visitan el remodelado edificio comprendido entre las calles Alvarez Thomas, Concepción Arenal, Enrique Martínez y Santos Dumont. 
Una fría tarde de julio, La Voz de Colegiales se dio una vuelta por el Mercado y entrevistó a Rita -su marido no estaba presente-, quien con suma amabilidad relató las cuestiones  más interesantes relacionadas a «Kuriosity», tal el nombre de fantasía del emprendimiento que con enorme cuota de pasión llevan adelante en el histórico predio.
 «Esto nació porque a mi marido le encanta coleccionar cosas. El juntaba, sobre todo, muñecos, monedas, estampillas...Igualmente, en el puesto que teníamos anteriormente a la mudanza, lo que vendíamos eran más que nada, muebles antiguos y artículos de iluminación».
La mudanza a la que Rita hace referencia, ocurrió en 2005. Ese año, por una disposición municipal, el Mercado dejó provisoriamente su sitio actual, para establecerse en la manzana adyacente. Una vez que estuvieron terminadas las refacciones, en 2011, se produjo el retorno de todos los puesteros a la ubicación tradicional.
 «El negocio que teníamos antes era más chico, de sólo 9 metros cuadrados. Ahora tenemos más del doble de espacio», cuenta Rita, mientras atiende a un fanático de revistas de la línea Patoruzú, quien tras inspeccionar cuidadosamente los comics, termina llevándose seis ejemplares. Feliz por su adquisición, el hombre, de unos 50 años, se detiene en un álbum de figuritas de la década del 70. Pregunta si está completo. «Le faltan sólo tres», responde Rita. El comprador agradece y sigue su camino.

 En el amplísimo abanico de curiosidades del local, uno de los fuertes es el de los relojes antiguos: hay nacionales, alemanes, japoneses... «Cuando la gente pregunta el precio por ahí se sorprende porque quizás espera que sean muy bajos. Si no es así, es porque los objetos que están a la venta no los ves en cualquier parte. Son artículos poco comunes, que, para encontrarlos, tenés que caminar muchísimo».
De eso, precisamente, se encarga Miguel, que se la pasa recorriendo ferias y plazas procurando abastecer tanto el negocio familiar, como su propia pasión por ese tipo de coleccionismo. Cuando le preguntamos a Rita qué es lo más raro que hay a la venta, nos muestra un misterioso artefacto cuya función sería indescifrable, de no ser porque  ella misma nos aclara de qué se trata: «Es un matamoscas de origen alemán. Su forma es tan extraña que nadie sabe para qué se usa. Entonces me preguntan y yo les digo». Para la dueña de casa, el hecho de que su clientela no consiga descubrir la esencia del singular aparato, implica una suerte de divertida sensación.

A la hora de hablar de los famosos que han visitado su puesto, Rita explica: «El Mercado esta lleno. Una vez Natalia Oreiro se llevó un teléfono. También Pablo Rago compró. Y hubo más, pero la verdad que no lo recuerdo bien porque no soy nada cholula. El choluleo no me gusta. Siento como que se van a sentir incómodos y al que viene, lo dejo mirar tranquilo y no lo molesto».
Por último, deja su opinión con respecto a la organización del Mercado en general. «Los comerciantes estamos agrupados en una Cooperativa de la cual yo soy vocal. Por otra parte, al igual que años atrás, este predio sigue siendo municipal, pero con la diferencia de que ahora está bajo la supervisión de la Dirección de Ferias y Mercados, un organismo que nuclea a un montón de lugares de similares características».
Poco antes de despedirnos, debemos interrumpir otra vez la entrevista. Una pareja acaba de ingresar al local.Si bien estamos a unos metros de distancia y no alcanzamos a entender lo que hablan, nos damos cuenta de que son turistas brasileños. Preguntan algo, Rita contesta, agradecen y continúan su caminata por el pasillo. Minutos más tarde, también nos retiramos nosotros, dichosos por haber conocido una de las tantas historias que enriquecen al señero Mercado de la Pulgas y, en consecuencia, también a nuestro amado barrio. 

viernes, 28 de junio de 2013

BIENVENIDOS AL MERCADO DE LAS PULGAS

Una recorrida por uno de los sitios más representativos de Colegiales

Casi 30 años atrás, el 8 de octubre de 1984, el Mercado de Dorrego recibía su certificado de defunción, luego de haber estado desde principios de siglo en la esquina de esa calle y Concepción Arenal. Varios años más adelante el viejo edificio reencarnaba en el Mercado de Pulgas, un enorme galpón en el cual pueden hallarse cualquier clase de objetos. Muebles, artículos de iluminación y elementos de campo, quizás sean mayoría, pero de ninguna manera es lo único que este enorme paseo presenta como atractivo, pues también hay obras de arte, coleccionismo, regalería y todo tipo de curiosidades, de diversas épocas y estilos. 
LA VUELTA A CASA
Desde su instauraciòn hasta 2005, el Mercado funcionó en su actual ubicación: la manzana comprendida entre Dorrego, Concepción Arenal, Martínez y Alvarez Thomas; ese año, se lo trasladó provisoriamente al predio vecino (la manzana de Martínez, Conde, Dorrego y Concepción Arenal), ya que el Gobierno de la Ciudad anunció que refaccionarían el antiguo galpón. La mudanza duró seis años, hasta que el 11 de junio de 2011, los puesteros pudieron regresar a su sitio original. 
PASEN Y VEAN
Hoy por hoy, los puestos habilitados son más de 160. En su gran mayoría, se encuentran en funcionamiento. Sólo quedan algunos desocupados, a los que se denomina «comunitarios», y que cuentan con aspirantes a hacer su ingreso. Para entrar, hay que anotarse en Ferias y Mercados, organismo dependiente del Gobierno de la Ciudad; allí se realizan preselecciones, siendo necesario cumplimentar una variada gama de requisitos. Una vez terminada esta etapa, si se produce una vacante, el aspirante estará habilitado para formar parte del anhelado staff.
COOPERAR ENTRE TODOS
El Mercado está administrado por una Cooperadora, cuyo titular es Claudio Albornoz, que además tiene un puesto de artículos de iluminación. Durante la entrevista que le formuló La Voz de Colegiales, contó detalles sobre el funcionamiento del emblemático recinto:
«Nuestra función, aparte de administrar, es mantener el orden, la limpieza, la prolijidad del predio. Este es un lugar único, muy visitado. El punto fuerte son los fines de semana, pero los demás días también hay gran movimiento. De famosos, está lleno. Creo que a los únicos que nunca vi por acá son la Presidenta, Mirtha Legrand y Tinelli. De ahí para abajo, vinieron todos»
«Otro propósito de la Cooperativa es procurar que los comerciantes deban hacerle frente a la menor cantidad de gastos posible. Lo que actualmente pagan es una couta mensual de 10 pesos por metro cuadrado. Por ahora, el Gobierno no está cobrando canon, si bien existiría la intención de hacerlo más adelante».
«El Mercado es muy tranquilo en cuanto a seguridad. Una parte importante del aporte de los puesteros, va justamente hacia eso: contamos con nuestra seguridad privada, lo que posibilita que todo el mundo camine sin problemas por acá. No hemos sufrido robos. Además nos cuidamos entre todos. Si alguien intentara cometer algún delito, la misma gente del lugar lo impediría». 
«El mayor atractivo de este sitio es su inmensa variedad de objetos. Podés encontrar de todo. Por eso su fama es tan grande. Hay cosas que ni en San Telmo existen».  
Nuestro entrevistado Claudio Albornoz junto al protesorero Marcelo Rosa y el tesorero Gabriel Santágata. «Queremos que la gente se sienta como en su casa», comentaron. Entre los proyectos que tienen, figura el propósito de prestar las instalaciones para que en el Mercado se desarrollen reuniones que apuntan a velar por la seguridad de tres comunas: la 13, la 14 y la 15. «Estamos en tratativas como para llevar eso a cabo. Buscamos devolverle al barrio lo que el barrio le dio al Mercado», concluyeron.   

EL MERCADO POR DENTRO











martes, 30 de octubre de 2012

CUATRO ESQUINAS, TRES BARRIOS

La esquina de Alvarez Thomas y Dorrego es uno de los confines del barrio, ya que en esa intersección limita con Palermo y Chacarita. De las cuatro esquinas, sólo una pertenece a Colegiales, como puede apreciarse en el plano superior. 

 COLEGIALES. La entrada del Mercado de Pulgas quedó para nuestro barrio.
 CHACARITA. Cruzando Alvarez Thomas, desde hace unos años está la famosa parrilla Siga La Vaca, versión barrial (la que sería la casa central se halla en Puerto Madero).
 PALERMO. Durante muchísimos años en esta esquina estuvo la fábrica de ropa deportiva Puma. Hoy, el local se alquila.
PALERMO. Pasaron varios locales por esta propiedad. cabe destacar que, al igual que la foto anterior, ya no es Alvarez Thomas sino Niceto Vega, pues desde Dorrego cambia el nombre de las calles que la cruzan.

sábado, 13 de octubre de 2012

CHAU MUEBLES ANTIGUOS, BIENVENIDOS AL BRUNCH


Hace dos años, no había ninguna cafetería sino un local de compra-venta de muebles. Pero en septiembre de 2010, tres muchachos con un sueño en común, decidieron que era hora de innovar. Entonces, nació Amalfi en la esquina de Alvarez Thomas y Concepción Arenal. ¿Qué es Amalfi? Como primera medida, se trata de la conocida marca de alfajores, siendo el local en cuestión, una franquicia de las pocas que la firma otorgó en Capital Federal.
Diego Campana,  uno de los dueños, le contó a La Voz de Colegiales: "Somos tres amigos. De mi parte, hacía bastante tiempo que andaba con ganas de poner un bar. Después, estaba Ariel Dychter, que es el que tenía el negocio de antigüedades en este lugar, y también estaba con intenciones de cambiar de rubro. Junto con Gabriel Lettieri, el tercero de los socios, nos juntamos y abrimos Amalfi".
El bar está ubicado en un punto estratégico: justo enfrente al Mercado de Pulgas. "Los fines de semana se trabaja muy bien gracias a eso, aunque los otros días también hay una actividad importante porque viene la gente de las productoras y los empleados de la Algodonera", apunta Campana, en referencia a la gigantesca fábrica tan tradicional en el barrio. 
Cuando el bar ya estaba funcionando, el Mercado de Pulgas, en su ubicación actual, aún no había abierto sus puertas. Según Campana, "hubo que esperar unos tres o cuatro meses hasta que se produjo la apertura. Luego, la cosa fue mejorando y la verdad que hoy no podemos quejarnos con respecto al movimiento que hay".
Otro motivo de optimismo para los asociados, es que tienen entendido que en poco tiempo "van a poner un estacionamiento al lado de Mercado, así que quizás haya algo más de más laburo". 
De todas formas, este ex jugador de fútbol de salón (actuó en la Selección Nacional y diez años en Italia) de 38 años, confiesa que de vuelta están con ganas de probar algunos cambios: "Si bien ofrecemos algunos platos más allá de lo que es estríctamente cafetería, estamos estudiando la posibilidad de tirarnos para el lado gastronómico con mayor intensidad, en el transcurso de las próximas semanas se verá..." Señal de lo comentado por Campana, es que ahora en el lugar se está haciendo gran hincapié en el "brunch", mezcla de desayuno y almuerzo que posée cada vez mayor aceptación entre quienes frecuentan esta zona de Buenos Aires.
Con relación a la inseguridad, el entrevistado explica que "el barrio es tranquilo en líneas generales, pero nadie está exento de tener problemas. Nosotros, por ejemplo, tuvimos que pedir la colaboración de la policía porque un par de veces, por la noche, nos forzaron los candados. Además sufrimos un robo". 
En esta época del año donde el calorcito empieza a tomar un rol protagónico, Amalfi cuenta con mesas para sentarse en la vereda. Adentro, también predomina el confort en función de un salón de buena capacidad y un par de plasmas que usualmente devuelven imágenes deportivas.
Como todo negocio, la cafetería tiene su clientes "de fierro", entre los cuales se encuentran varios famosos. "Yo no estoy tan al tanto de los nombres, pero te puedo decir que viene Rodrigo De la Serna, Nico Vázquez, Pepe Cantero, el Vasquito de Campeones...", desliza, en alusión al actor Carlos Belloso. 
Habitante de Caballito, Diego concluye con esta opinión: "A Colegiales tanto no lo conocía pero desde que trabajo acá, comprobé que es una muy linda zona". 

AYER. La casa de antigüedades que funcionaba hasta mediados de 2010 en Alvarez Thomas y Concepción Arenal. 

HOY. La renovación de la clásica esquina, como símbolo de la permanente transformación del barrio.

 MÁS IMÁGENES DE "AMALFI"